La adolescente de 16 años señalada por el crimen de su novio en Chimbas sigue alojada en un hogar del Estado provincial. La medida la dispuso el juez de Menores Jorge Toro, mientras el expediente espera pericias e informes psicológicos.

Gonzalo Martín Quinteros Olmos, de 19 años, murió de un disparo a fines de la noche en una vivienda de Villa 1° de Mayo. La causa es la primera que se tramita bajo el nuevo Régimen Penal Juvenil. Por ahora, la figura que se analiza para la joven es homicidio doblemente agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego. Esa calificación no está cerrada: el magistrado la definiría cuando lleguen los informes, que se manejan con reserva.
La defensa está a cargo de la abogada María Filomena Noriega. En la indagatoria previa, la letrada le aconsejó a su asistida no declarar. El argumento fue doble: hacía falta conocer el legajo de la fiscalía y la adolescente estaba en estado de shock después del hecho.
Cómo cambió la investigación
En las primeras horas, la versión que circuló hablaba de un ajuste de cuentas: tres hombres encapuchados habrían entrado a la casa para matar a Quinteros Olmos. La autopsia movió esa hipótesis. El disparo entró por el maxilar izquierdo y salió por el cuello, y habría sido a muy corta distancia. Con las pruebas para buscar restos de pólvora en las manos, la pesquisa dejó de lado el ataque desde afuera y apuntó a la novia de la víctima como presunta autora del disparo.
Mientras avanza la instrucción, la adolescente está en el Centro de Admisión y Derivación de Santa Lucía, un espacio para alojar de forma transitoria a menores en conflicto con la ley penal. Está en un sector apartado y la atienden médicos, psicólogos y asistentes sociales.
La Justicia todavía no cerró la calificación ni el procesamiento. Lo que se conoce hasta acá es la hipótesis de la investigación, no una condena.
Fuente: Tiempo de San Juan


