Juicio en Chimbas: un policía declaró y negó haber participado del ataque al joven

El cabo Alejandro Meza declaró en el juicio por el joven baleado en Chimbas y se despegó del hecho. Ante la jueza dijo que no persiguió a la víctima y que su único procedimiento de esa jornada fue un disturbio en el barrio Dorrego, donde se usaron cartuchos de estruendo y antitumulto.

La espalda vendada del joven herido en Chimbas y los dos policías acusados sentados en el juicio
López Morales recibió perdigones de goma. Meza y Bernal están imputados y niegan el hecho.

Meza es uno de los dos efectivos de la Policía de San Juan imputados por el ataque a Gustavo Agustín López Morales, que entonces tenía 20 años. El otro es Andrés Bernal, señalado por la fiscalía como quien habría disparado. A Meza, que manejaba el móvil, le imputan incumplimiento de los deberes de funcionario público. Los dos niegan el hecho. No hay condena.

En el debate, Meza contó que su jefe —a cargo de la cancha de San Martín y en una moto— le preguntó por equipo si en la noche habían tenido disparos o cartuchos. Según su relato, le respondió que sí: habían trabajado en Dorrego por una gresca, con cartuchos de estruendo y AT. Más tarde, ya en la Comisaría Segunda, el mismo superior le habría dicho que lo consultaban por una persecución en la madrugada, en la que un hombre habría quedado herido de escopeta y estaba internado, sin que se supiera quién fue. Meza aseguró que contestó que el único procedimiento del grupo fue el de Dorrego, que no le pasaron ninguna novedad de una persecución y que él no participó de ninguna.

También dijo que dejó armado y firmado el informe de cartuchos, enviado por teléfono a su jefe y al área de operaciones de la Motorizada, antes de terminar el turno a las 14.

De qué se los acusa

La fiscalía ubica el ataque en la madrugada del 17 de marzo de 2025, en Chimbas. López Morales volvía de lo de su novia en una moto 110. Al tomar la Ruta 40 desde avenida Benavídez, lo habría alcanzado un móvil policial. Según la acusación, no hubo voz de alto ni sirenas, y desde ese rodado le dispararon a quemarropa con una escopeta: 16 perdigones de goma, en la espalda y en el brazo. Después se habrían ido sin auxiliarlo ni dejar asentado el procedimiento.

El juicio ya había arrancado este lunes en Tribunales, a cargo de la jueza Flavia Allende. La declaración de Meza es un tramo nuevo: la defensa venía sosteniendo que los efectivos estaban en otro operativo, en Dorrego, y ahora uno de los acusados lo dijo en el estrado.

Fuente: Canal 13 San Juan

Redaccion5

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