El fiscal detalló la trayectoria del proyectil —maxilar izquierdo a cervical derecha— y dijo que hubo un primer relato incompatible con la pericia.
Roberto Ginsberg (UFI CAVIG) explicó que la autopsia de Gonzalo Martín Quinteros Olmos (19) en Villa 1° de Mayo contradijo la versión inicial de encapuchados. La mecánica del disparo no coincidía con ese relato y forzó a reentrevistar a quienes estaban en la vivienda.
Según la reconstrucción, la noche anterior hubo una pelea en un boliche y amenazas que preocuparon al entorno. En la casa había un arma; varios amigos estaban presentes —sin familiares de la víctima— cuando se produjo el disparo. La hipótesis apunta a que intentaron proteger a la adolescente de 16 años y desviar la pesquisa.
La causa pasó a Justicia de Menores. El juez Jorge Toro deberá definir la situación de la menor mientras avanzan las pericias sobre si el hecho fue accidental o no.
Fuente: Diario La Ventana.
Foto: Diario La Ventana


