
Carlos Armando Sarmiento vive en el barrio Mariano Moreno, en Chimbas, y carga con una rutina que lo acompaña desde los 13 años: tres sesiones semanales de diálisis, controles médicos y una salud que exige cuidados permanentes. Aun así, no resigna una idea que repite cada vez que puede: volver a trabajar por su cuenta.
Según contó Tiempo de San Juan en una historia publicada este viernes 4 de septiembre de 2026, Carlos tiene 54 años y durante gran parte de su vida vendió verduras, miel, huevos, dulces, ropa y semitas para sostenerse. En esa etapa, una pequeña moto Zanella fue clave para moverse por el barrio y llevar mercadería.
En los últimos meses su cuadro se complicó y debieron colocarle un nuevo catéter para continuar el tratamiento. Aunque todavía está en recuperación y reconoce que ya no podrá exigirse como antes, espera terminar de arreglar la moto para volver a hacer changas livianas cerca de su casa, apenas tenga autorización médica.
La situación económica también pesa en el hogar. Carlos y su esposa Analía viven de sus pensiones y de ventas ocasionales, con ingresos ajustados para cubrir los gastos cotidianos. Incluso así, él insiste en no quedarse quieto y sigue buscando la manera de salir adelante.
La historia suma una postal muy conocida en muchos barrios sanjuaninos: el esfuerzo diario de quienes conviven con problemas de salud de largo plazo, pero no dejan de pensar en trabajar, moverse y sostener cierta autonomía. En Chimbas, Carlos resume esa pelea con una frase simple: quiere recuperarse, arreglar su Zanellita y volver a salir.
Fuente: Tiempo de San Juan.


